Álex Serra presenta su álbum debut «In the Real World», inspirado en un viaje iniciático de cuatro años por Sudamérica y Sudáfrica. Las experiencias vividas transforman su percepción de la vida e impregnan su música de energía regeneradora. Encuentros fortuitos con músicos de otras disciplinas, sonidos amazónicos, ritmos tribales africanos, chamanes y plantas maestras transforman su percepción y forjan un sonido interior plagado de frecuencias downtempo que hechizan desde las primeras escuchas.

Con Álex tuve la oportunidad y el gran placer de charlar el pasado jueves 11 de julio en su casa con elementos de la naturaleza, algo de vital importancia en el disco y en esta nueva etapa de su vida. Sin dudas una charla que me ha hecho reflexionar sobre qué necesitamos las personas y que si somos capaces de destruir esa voz negativa que tenemos en nuestra cabeza conseguiremos la libertad absoluta encontrando el bienestar mental.

Una interesante entrevista

P: Para aquellos que no conocen a Álex Serra, ¿cómo te describirías a nivel personal?.

R: Soy una persona tranquila, simpática aunque a veces me estreso un poco por el tiempo pero intento ir más allá de eso. Intento conectar con las personas con calma y darle pasión a las relaciones humanas, eso es lo que me hace feliz.

P: No usar el tiempo como algo en lo que encasillarte entiendo:

R: Sí, me gusta esa sensación de libertad. De mirar al reloj y ver que se pasa el tiempo volando.

P: ¿Cuando estás en el escenario hay diferencias entre el Àlex que hay en él que el Àlex fuera de éste?.

R: Para mí el escenario es el espacio donde aprendo más sobre mí porque estoy completamente desnudo ante la gente porque ahí mi intensión es ser lo más auténtico posible. Siempre que hago conciertos me guardo ese recuerdo que he sentido en el concierto para integrarlo en mi vida porque mi idea es vivir la vida como un escenario. Intento aprender del escenario y traerlo en mi día a día, el tener esa sensación que pase lo que pase voy a saber fluir con lo que pase.

P: Es decir, ¿controlar lo que te está pasando a tu alrededor?.

R: No sé si controlar pero si surfear y que cuando te caes intentar controlar el golpe. Los fallos y los golpes te abren paso a portales y a cosas que nunca hubieras hecho porque siempre has intentado hacerlo de una manera. El fallar te abre la mente.

P: Recientemente has presentado «In The Real World», ¿cómo has vivido el proceso de creación.?

R: Depende de donde lo pilles porque porque este disco es una aventura que llevo viviendo hace siete años, desde que me fui a viajar por Sudamérica y Sudáfrica con la intención de buscar mi propio sonido. En ese entonces yo no me consideraba músico pero en el viaje fui conociendo gente que me inspiró para empezar a dedicarme a ello. Cuando volví del viaje empecé a componer estos temas inspirado por las cosas que me pasaron. En 2017 conocí a Toti, el productor del disco, y el me introdujo a Dani (Macaco) quien desde hace unos años está lanzando sus álbums a través de su discográfica que se llama Mundo Zurdo del cual forman parte Iseo&Dodosound, Green Valley. Él y su mánager se fijaron en el disco y nos ficharon para lanzar el disco bajo su sello. Entonces todo este proceso que empezó cuando me fui de viaje hasta ahora que acabamos de lanzar el disco, estoy flipando con todo esto. El sueño que estoy viviendo ahora es genial y me motiva mucho todo lo que está pasando.

P: Un proceso que ha dado luz a canciones muy variadas en cuento a estilo. ¿Era esa la idea al momento de crearlas?. Sin etiquetarte a un único género.

R: Cuando empecé a componer no tenía en mente que esto sería un disco. Fueron apareciendo canciones en forma orgánica que muchas están inspiradas en momentos que recuerdo del viaje, como por ejemplo cuando estuve en el Amazonas donde me quedé perdido en la selva hasta que me recogieron. Estaba super feliz porque estaba en otra dimensión y es un recuerdo que tendré siempre, cuando conecto con esos recuerdos me vienen frases, ritmos, es decir que intento usar eso para crear cosas.

Sí que conectan todas las canciones es la sensación de trance y olvidarte del tiempo, de dónde eres, quién eres. Eso es lo que intento con estas canciones.

P: Respecto a las etiquetas que la prensa pone, si en una revista famosa sale que tal artista es bueno en ese género puede que genere en el músico el solo tocar de una manera sin dejar la posibilidad de experimentar en otros estilos. ¿Cuál es tu opinión al respecto?.

R: Me parece muy interesante lo que dices porque yo también me revelo contra las etiquetas y me cuestiono porqué es necesario etiquetar todo, hay que dejar que las cosas sean lo que sean ya que igual eso evoluciona a otra cosa completamente distinta. Es verdad que los humanos intentamos acotar las cosas y estructurarlo para poder entenderlas mejor, no me parece necesario etiquetar cosas pero es un juego que hacemos. Estoy aprendiendo a cómo etiquetar mi música, elegir cuál es tu género.

Por ejemplo al empezar a crear las canciones le llamaba soul experimental porque no quería acotarlo a nada, era soul pero experimental porque igual me tiraba media hora haciendo sonidos raros que igual no tenían nada que ver con lo estándar. Y ahora que estoy trabajando con Toti y nos piden qué genero es nuestra música lo llamamos downtempo, sobretodo el concepto downtempo me llama la atención porque es un concepto de relajar las cosas.

«Cuando empecé a componer no tenía en mente que esto sería un disco. Fueron apareciendo canciones en forma orgánica que muchas están inspiradas en momentos que recuerdo del viaje, como por ejemplo cuando estuve en el Amazonas donde me quedé perdido en la selva hasta que me recogieron»

P: Hablando de «In The Real World» siempre hay muchas personas que ponen su granito de arena en el disco y de las cuales no se habla. Me gustaría saber quiénes son esas personas que te han ayudado tanto a nivel de componer o que te hayan servido de inspiración:

R: Sobretodo las personas más cercanas como mi mujer quien está en todas las canciones porque le he cantado miles de veces los temas y ella siempre me da un feedback super importante. Cuando intento sacar emociones delicadas le pregunto a ella qué le parecen y ella siempre me ayuda a cuestionarme que si lo que estoy haciendo es lo que hago. Luego Toti, mi productor, me ha ayudado muchísimo, hemos estado un año preparando las canciones y es algo que me ha ayudado un montón. Él me ha ayudado a que puedo darle una profundidad a la música muy interesante, el rollo de los efectos, el transformar un sonido en algo diferente.

Mis padres siempre me han apoyado desde los inicios y eso es muy gratificante. También el sello MundoZurdo me han apoyado mucho y me han dado confianza a seguir, he aprendido que si te gusta algo bueno, flípate y vívelo al máximo, no te reprimas la alegría. Es básico disfrutar de la vida y que no se convierta todo en una cuesta arriba, hay que encontrar nuestra pasión y vivirla.

P: Para crear este disco viajaste por Latinoamérica y Sudáfrica y como resultado se ve en tus letras tu intención de querer eliminar el individualismo de las personas y que éstas se preocupen en cosas más sencillas. Con la perspectiva del tiempo, ¿volverías a pasar todo este proceso de cambio?.

R: Sí, totalmente. He crecido de una manera inimaginable, es como si mi vida se hubiera transformado en un sueño porque ahora me imagino cosas y tengo el poder de crearlas, antes para hacer una canción era muy complicado y no me gustaba pero ahora me imagino algo y veo cómo va naciendo, se puede crear cosas. Lo que quiero decir es que en este viaje aprendí a crear y ahora siempre tengo el gusanillo de viajar y aprender la música de allí, de su cultura, hay mil sitios en el mundo que me gustaría ir y explorarlos.

«He aprendido que si te gusta algo bueno, flípate y vívelo al máximo, no te reprimas la alegría.»

P: No solo experimentar con la música sino que también esas culturas ayuden a tu alma.

R: Claro, los valores humanos de ellos que te sirvan para toda la vida.

P: Hablando de experiencias entiendo que habrás tenido muchas buenas como el disco o los conciertos que vendrán ahora pero querría saber si durante todo este proceso has tenido algún momento malo que te hubiera llevado a pensar en dejarlo todo.

R: Yo no lo llamaría malo porque gracias a esos momentos duros he podido llegar hasta aquí, pero malo en el sentido duro sí que he vivido muchos. Me he tenido que enfrentar a mis inseguridades, los pensamientos que te dicen que tú no vales porque no tienes lo suficiente que hay que tener, he llegado a sentirme infravalorado por mí mismo y eso es duro. Pensar que tú mismo te estás tirando para abajo son unos tipos de pensamientos que a veces no nos damos cuenta pero están ahí rondando.

Se han dado momentos en que he penetrado esa nube negativa de pensamientos y al otro lado esta todo. Estás tú habiendo superado ese miedo habiendo aprendido de él y sabiendo que cuando vuelva puedes superarlo otra vez. Detrás del miedo está todo y no hay que temer enfrentarnos a él, nos merecemos tener todo y no queda otra que atravesar esa barrera y ser libres. Ver de dónde vienen, entender por qué tienes ese miedo y una vez lo entiendas ya podrás crecer, así es como yo lo vivo.

P: Has tenido proyectos paralelos con Native Young y Totidub y han hecho que tu proceso creativo ha sido diferente a In The Real World. ¿Qué cosas diferentes te han aportado a nivel personal y creativo que procesos anteriores no te hayan aportado?.

R: Lo de Native Young fue brutal porque fue una aventura que tuve en Sudáfrica con un amigo que conocí y congeniamos un montón e hicimos un grupo. En dos años pasamos de tocar en casa a tocar en los festivales más grandes, fue una experiencia que me hizo crecer muchísimo porque las canciones que componíamos te inspiraban felicidad, era algo muy heavy. Tocar esas canciones delante de la gente era un gustazo y esa sensación me quedó de saber que eso se puede crear.

Cuando vine a casa y quise crear mi música tuve que hacer una introspección para saber qué quería crear yo con mi música. Creo que lo que busco es una sensación de paz y calma, de reconocer que todos tenemos una parte en nuestro interior que quiere estar en paz y creo que eso nos conecta a toda la humanidad. He intentado crear canciones que siempre tengan eso en cuenta y lo que expreso apunten hacia un mundo donde eso sea posible, donde los conflictos vayan desapareciendo porque nos vamos enfocando en las cosas que queremos.

También he aprendido con los conciertos recibir el cariño brutal porque la gente me felicita por la música y me motiva mucho ver todo lo que está sucediendo.

«Me he tenido que enfrentar a mis inseguridades, los pensamientos que te dicen que tú no vales porque no tienes lo suficiente que hay que tener, he llegado a sentirme infravalorado por mí mismo y eso es duro.»

P: Desde el punto de vista de un músico ver que la gente te dice eso y te felicita es bueno, entiendo.

R: Totalmente.

P: En el disco hay canciones en castellano e inglés y es algo que siempre me ha llamado la atención y me ha agradado porque es unir dos mundos diferentes en un solo objeto y que las canciones de ese objeto llegue a un montón de lugares. ¿Cuál es tu opinión al respecto?.

R: Eso es algo que aprendí en Sudáfrica con el grupo ya que cantábamos en inglés y en su lengua que se llamaba xhosa, una lengua que hablan en Sudáfrica y que contiene muchos clicks. Eso lo hace muy rítmica y eran muy guapas las canciones ver cómo el inglés con el xhosa encajaban a la perfección y es algo que se me quedó. Reflexionándolo es que las lenguas son maneras de expresarse y está buenísimo mezclarlo porque te genera muchas emociones, la misma idea en lenguas diferentes se expresan de maneras diferentes y eso te enriquece la mente, es algo que seguiré explorando.

P:¿Cuáles son tus planes de futuro ahora que ha salido el disco?

R: Me imagino haciendo conciertos para mucha gente, me hace ilusión poder cantar y crear un espacio de unión entre las personas. Mi sueño es compartir estas canciones con todo el mundo porque tengo la sensación que tienen mucho potencial de sanar. También me gusta mucho crear los visuales y estoy trabajando con un montón de artistas del mundo del baile, mi mujer y otros artistas y estamos empezando en hacer videoclips muy preciosos.

P: ¿Y te gustaría tocar en Sudáfrica?.

R: Me encantaría, pero por problemas burocráticos no podré volver en dos años y en cuanto eso se libere iré, es otra de mis casas que tengo.